Verónica Castro Cruz, nacionalidad nicaragüense de 42 años, se vino a Costa Rica en busca de una mejor oportunidad. Dejó a su familia en Nicaragua desde hace 12 años para dedicarse al servicio doméstico y así poder sobrevivir en un mundo tan difícil y competitivo. Su gran esfuerzo y dedicación, la ha llevado a mantenerse estable en el trabajo que ejecuta en una casa ubicada en Belén desde hace 2 años. Desde muy temprano ella se levanta y labora día a día tomándose sus debidos descansos y su tiempo para pensar. Ella vive en su lugar de trabajo donde no le falta nada lo cual agradece. Gran parte de su salario lo manda a sus dos hijos a quienes extraña un montón. El sábado por la tarde, ella se marcha para ir a su otro hogar y para aprovechar al máximo su día de descanso.
Me gusta mucho como la composicion diagonal le da dinamismo y a la vez integra las imagenes en la narrativa. La contradiccion poetica de los pies cansados mientras descansa fumando. Su mirada transmite tanto melancolia como ilusion, esperanza. Un retrato super emotivo.
ResponderEliminarEEESSSO STUPID!!! Q LINDA LA VERO!! Muy chiva! me gusto el toque de las manos y los pies,mujer breteadora. Se ve q sufre x sus hijos...
ResponderEliminarbuenisima la composicion! Felicidades sis!!!
q chiva foxy te felicito!!!
ResponderEliminarMe encantan sus manos de trabajadora y sus
ResponderEliminarpies q demuestran lo que ha pasado.Es increible cómo se demuestra la fortaleza de una mujer solamente viendo imágenes como estas y conociendo su historia. Increíble relato y excelentes fotografías.